18 y 19 de noviembre de 2009
Ciudad de la Cultura, Gijón
Disfruto con las ideas. Innovar, por el mero hecho de innovar, me parece un error. Una pérdida de tiempo. Sin embargo, parece que es la palabra de moda y que sacará de la crisis a todas las empresas que, en su momento, no apostaron por las ideas.
Como amante de las ideas asistiré a este foro para escuchar a Antonio Dávila, profesor del IESE, y conocer el proceso de innovación, o lo que es lo mismo, cómo encontrar ideas y transformarlas en valor.
Al respecto de la innovación creo que sería conveniente desterrar un tópico que ralentiza el proceso mismo de la innovación: el requisito de la originalidad. Es muy frecuente proponer ideas de negocio alternativas a la línea habitual y obtener como respuesta: "Ahá, pero eso ya está hecho". Una empresa que innnova no pare sólo proyectos novísimos y originales en grado superlativo; sino que aplica la investigación para mejorar sus procesos, sus productos y abrir nuevas oportunidades en base a conocimientos previos, bien por optimización de procesos, bien por creación de nuevos mercados. Innnovar no es exclusivamente inventar o ser el único del mercado: es inconformismo. Si con el espíritu innovador se logra ser el primero en abrirlo, ¡qué bien! pero ¿no es acaso más fácil copiar y mejorar? Y aquí, porque me gusta, entra en juego el benchmarking.
Reconozco mis limitaciones y me gustaría conocer vuestra opinión sobre la innovación, ¿os animáis? Gracias : )
Sigo pensando...





